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Arquitectura y Entorno

flickr.com / darkensiva

En el proceso de diseño arquitectónico la influencia del entorno es de gran importancia.
Al tomar la decisión de colocar un proyecto en un lugar ese proyecto generará automáticamente espacios a su alrededor que son espacios de relación con los edificios ya existentes. Cada una de las obras de arquitectura que se implantan en un lugar generan, por así decirlo, unas líneas de fuerza generadas por visuales, líneas de sombra, recorridos y relaciones que influyen en todo el entorno y, por lo tanto, en los edificios que están situados en él. El entorno, a su vez, genera sus propias líneas de fuerza. Así, existe un proceso de retroalimentación por el cual el entorno y el proyecto se alteran mutuamente.

Las consideraciones en cuanto al entorno en el diseño requieren un análisis previo minucioso. Hay que tener en cuenta el tipo de clima a la hora de elegir los materiales y sistemas constructivos más adecuados. Las alturas, formas y volumetrías de los edificios de alrededor acotarán los parámetros volumétricos del diseño y los flujos de personas, tanto a pie como en transporte, considerados en combinación con el uso, ayudarán a determinar cuestiones como la relación entre el interior y el exterior del edificio, a fijar el mejor punto de entrada, etcétera.

El entorno define las reglas del juego, dando un marco de referencia al diseño que, a su vez, puede enriquecerse y enriquecer al entorno si aprovecha esas pautas para crear relaciones sólidas y consistentes con los elementos que lo rodean.